Powered By Blogger

viernes, 8 de marzo de 2013

La cicatriz

Hoy me vi al espejo y vi esa cicatriz, si, esa que a veces pasa desapercibida. Una marca en el párpado izquierdo. 

Hoy la vi, hace mucho que no le tomaba importancia pero creo que es un buen recordatorio de lo que no debió pasar. 

Tuve la "mala suerte" de estar detrás de la puerta, justo en el momento en que  "por accidente" alguien la abría lleno de ira y furia.

Cuando vi el chorro de sangre lo primero que pensé es "¿qué voy a decir que me pasó?, ¿cómo voy a ir a trabajar así?". 

Hoy la vi y dije: ahí estas recordándome lo que no va a volver a pasar en mi vida. 

Si, en algún momento me avergonzó. Hoy asumo mi parte de responsabilidad, por permitir a otra persona llegar a ese punto. Quien sabe de dónde me salieron fuerzas, pero el tomar las riendas de mi vida y decidir que eso no era lo que quería, a costa de perder "todo" me hace sentir bien orgullosa.

Esa ha sido la más difícil de las decisiones,  pero también la que me ha dado más satisfacciones.

Creo que las fuerzas salieron de Ximena. Si hay algo que me preocupa es su felicidad, y no quería un ejemplo de madre maltratada para mi hija. 

La libertad me ha enseñado que quien te quiere, no va a limitar tus sueños, ni tus aspiraciones, ni te va a hacer sentir menos por la simple condición de ser mujer, y mucho menos te va a lastimar.

Hoy soy feliz por el simple hecho de ser la dueña de mi destino. Le he dado vuelo a la hilacha, pero también he aprendido, conocido, y sobre todo, descubrí que podía ser responsable de mi propia vida.

Y si, ser mujer es la ondita, ¡ja! :)


viernes, 22 de febrero de 2013

Llegó el día

¡Carnal! ¿Qué te digo? Eres mi compañero de aventuras, el único que he tenido... A veces me caes gordo porque eres bien fastidioso. Tu perfección me opaca y dejé de ser la consentida cuando tu llegaste.
Pero desde que naciste, cuando yo tenía como 4 años y medio, supe que nunca iba a volver a estar sola.
Hoy te casas. Y la verdad te veo pleno y feliz.
Tu has sido el hijo que cualquier padre quisiera tener. Incluso yo.
Has hecho todo como debía ser, según los patrones establecidos, por esta sociedad que a veces es medio ojete con las mujeres. Aún así tu y yo siempre nos hemos visto como iguales. Aún recuerdo cuando en los pleitos te ganaba y a pesar de ello hacías paro y me ayudaba a pasar el último nivel del Mario Bros.
Tampoco se me olvida que fuiste el primero en apoyarme cuando decidí que mi vida la tenía que hacer diferente. Tuviste el valor que me faltaba para decir que querías una hermana feliz antes que una hermana sobajada. Por eso te amo. Porque eres un chingón.
Tu mejor que nadie sabes que siempre he sido rara. Soy un bato en cuerpo de mujer. ¿Pero qué te digo? Mi papa me hizo así.
Ilse es el amor de tu vida y si hay algo que te envidio es eso. Encontrar a tu complemento.
Preocúpate por hacer feliz a Ilse, habrá momentos en los que querrás decir: ¿Qué chingados estoy haciendo aquí? Pero van a pasar.
Ámense como siempre lo han hecho.

Te amo hermano.
Gracias por tu compañía estos 28 años.

Escribir por placer


Uno de los mayores gustos que he encontrado en la vida es escribir. La mayoría de las veces redacto para mí, para aclarar las ideas y ver desde el punto de vista de una tercera persona lo que pasa en mi vida. Cuando releo lo que anoté en algún texto es como si estuviera escuchando la plática de una amiga o, a veces, hasta de una extraña. 

Soy fanática del blog. No con mucha frecuencia, porque no siempre me llega la inspiración y no se me ocurre que escribir (o escribirme). En ocasiones hago entradas para gente cercana, es como hacer una carta pero que la pueda leer cualquiera. La ventaja de escribir en un blog personal es que el escritor es libre. Libre de poner lo que se le dé la gana, o de no poner nada.

Procuro que tenga buena ortografía, aunque ocasionalmente he caído en errores fatales. Me gusta que se entienda, por lo menos que sea lo más claro posible para el mundo o para quien se tome un poco de tiempo y le da una leída a asuntos que no tendrían por qué ser relevantes en su vida. Un amigo dice que el lenguaje es un ente vivo, y por lo tanto no debe estar sujeto a reglas, pero sin esas reglas sería un verdadero desgarriate entendernos. Cuando escriben "Erez lo makzymo", me cuesta entender, así que procuro no hacerlo.



Uno de mis escritores favoritos por el estilo que utiliza en sus libros, es Gustavo Sainz. Nació el mismo día que yo, pero 40 años antes, el 13 de julio de 1940. La primera vez que lo leí fue porque me regalaron uno de sus libros: La Princesa del Palacio de Hierro. Me enamoré de su estilo coloquial y dicharachero. Y de cómo la protagonista cuenta sus aventuras, tragedias, peripecias amorosas y diversiones (algunas de ellas no muy legales). Habla sin parar, como si estuviera "chismorreando" con alguien muy cercano. Su conversación puede ir del tema más frívolo, a la revelación más íntima y estremecedora, pero nunca pierde ese toque festivo y populachero.

Creo que en el fondo me siento como la Princesa del Palacio de Hierro, pero 30 años después, por eso mis publicaciones son así, coloquiales.

Sin importar el tema, o si somos brillantes escritores, sin la necesidad de que alguien más nos lea, el escribir nos brinda la posibilidad de conocernos desde un espacio diferente. Algunas personas van al psicólogo como terapia, yo publico en mi blog. Probablemente en algunos años, cuando lea nuevamente los textos que hoy escribo, me reconozca de una manera diferente. O me encuentre nuevamente en el camino.

Por lo pronto trataré de seguir disfrutando de este gusto, que de culposo no tiene nada.



 

 

 

 


domingo, 27 de enero de 2013

Los diamantes ¿neta, si son eternos?

Este asunto de la boda de mi hermano me esta poniendo un poco tensa; ya quiero que pase el "gran" evento, porque las bodas no son lo mío.

No me malinterpreten, me da gusto la felicidad de mi hermano y mi cuñada, pero para desgracia de mi madre tiene una hija a la que no le gustan las bodas, y para mi desgracia, tengo una hija a la que le causan emoción y anhelo (¿de qué? No se, pero ha de ser que anhela la fiesta jijiji).

Ok, estoy de acuerdo en que las bodas son para festejar la unión y compromiso de dos personas que se aman, por lo menos en el sentido occidental y romántico de la situación. No voy a entrar en detalles con las culturas que practiquen la poligamia, así que lo dejaré en dos personas. La pregunta del millón es ¿cuánto va a durar esa unión?

Primer desacuerdo: el anillo de compromiso. Se supone que el anillo de compromiso es el símbolo del amor eterno, gracias a que la durabilidad del diamante es "forever" (según esto). Desde mi particular punto de vista el anillo de compromiso es como el objeto de cambio por una promesa, y esa promesa quien sabe si se llegue a cumplir.
Si se trata de regalar algo material como símbolo de que van a amarme por siempre, mejor que me regalen algo que use. Para empezar no me pongo anillos (el voli ball dejo mis dedos chuecos). Que me regale un coche, una iMac, un iPad, un viaje, algo que sí vaya a serme de provecho, ¡haaaa! Porque también acabo de descubrir gracias a Ximena que el anillo debe de costar 3 veces el salario mensual del novio; si pierdo el mugrero de anillo, en una de esas me lo cobran y me dará mucho coraje así que mejor que me regale algo útil, no una piedra que después tenga guardada y no pueda revender.

Segundo desacuerdo: la boda.
Me gustan las bodas ajenas, las que yo no tengo que preocuparme por organizar, en las que brindo y bailo y mi única obligación es llegar a tiempo del salón de belleza, me gustan las bodas donde uso vestido coquetón y tacones altos. No es que yo ande organizando la boda de mi hermano pero bien o mal tengo que ser partícipe del acontecimiento para las cuestiones protocolarias. Y eso ¡me angustia! A mi que me digan que tengo que hacer, donde tengo que pararme, cuanto va a costar, ¡y ya! Para mi gusto es un gastote en una fiesta muy grandota que se puede usar en otra cosa. Además eso del vestido blanco no es lo mío; yo fui una novia bien rebelde de pantalones jajaja.

Tercer desacuerdo: el matrimonio. Una vez cometí la equivocación, y muy grande por cierto, de casarme. ¡No lo vuelvo a hacer! Yo era feliz en unión libre. Creo en el compromiso pero no en el matrimonio. El amor no tiene por qué ser para siempre y menos ser una obligación. Prefiero un amor leal.
Por eso tampoco use anillo de casada (ni el susodicho). Para ser fiel, estar comprometido, amar a alguien, no se requiere de los grilletes... ¡Cof! ¡Cof! Perdón anillos de matrimonio. El matrimonio es un contrato, ¿qué tiene eso de romántico? Romántico que alguien este contigo (o conmigo) ¡por puro gusto!

Por eso y lo que se acumule no me gusta el asunto del casorio. A lo mejor un día cambio de opinión (aunque lo dudo mucho), y me trago mis palabras y mis letras, ¡ja!

Por lo pronto, solo les digo a Ilse y Memo que aunque yo piense de forma diferente me encanta verlos felices. Los quiero.

lunes, 31 de diciembre de 2012

2012, un año redondo!

Ya me esta entrando el sentimentalismo de fin de año, ese en el que analisas como te fue estos 12 meses con sus 365 días de aventuras.

La verdad no puedo quejarme de este año, ha sido redondo!

Si me hubieran dicho que este año iba a regresar a la escuela, cruzar medio mundo, pasar el examen imposible, que me iban a descalabrar, me hubiera carcajeado, ja!

La verdad me siento bien afortunada: tengo una familia que me aguanta con todas mis loqueras, una hija que la mayoría de las veces me enseña más de lo que he aprendido en mi vida y me da el amor más incondicional de todos. Salud y trabajo.

Sobre todo me siento infinitamente agradecida por tener estos amigos incondicionales que son amigos así, de la vida. Ese descalabro no hizo más que demostrarme una vez más que es en los momentos difíciles donde se conoce a las personas que hay que conservar en la vida. Y si a eso le sumamos que hemos pasado momentos memorables y divertidos, que más se puede pedir?

También están mis compañeros de trabajo, que son como mi familia, los veo más que a mi hija! Todos los días me enseñan que a pesar de las diferencias estamos trepados en el mismo barco y con todo y los desacuerdos la unidad hace la fuerza.

Me siento plena, realizada, feliz y muy contenta. Hasta podría decir que me siento una chamaca de 20, jajaja!

Y la soltería... Pues que viva la soltería! Como dice mi amigo el ídolo juvenil: "Soltera pero no sola".

De verdad me ha encantado este 2012, con las de cal y las de arena, he aprendido mucho y amado más.

Que el 2013 llegue con más! Y que sea otro año de esos que me gustan: REDONDO!

lunes, 19 de noviembre de 2012

Seguimos con ganas de todo.

A veces pierdo la conciencia de la edad que tengo, no les ha pasado? A mis amigos de prepa los conozco desde hace media vida... Literal! Y si, nuestras vidas han ido cambiando, se han modificado las pláticas, los temas, la adultez ha cobrado su factura y no hemos escapado a problemas, responsabilidades, falta de tiempo, y hasta la transformación de nuestros cuerpos.

Pero muchas veces nos encontramos hablando de las mismas boberías que hace 15 años. Seguimos bailando como desesperados cuando suena la rola que nos prende, seguimos carcajeándonos del profe tal que se tropezó a media clase, seguimos haciendo el oso cuando agarramos la borrachera, seguimos soñando con amores platónicos... Creo que en fondo seguimos siendo los mismos chamacos buscándole sentido a la existencia.

No es que no disfrute mi edad, al contrario! Tener 32 es la onda! Es como tener 16 pero con el dinero suficiente para ir y hacer lo que se nos da la gana y sin que nos espere una mega regañada por haber llegado tarde de la fiesta.

Y me sigo preguntando cuándo será el día en que esta chiva loca quiera sentar cabeza y tomarse un respiro (creo que mis santos padres se lo siguen preguntando también je!).

Y a veces hasta pienso que mi chiquilla dice lo mismo: tiene que aguantar a una madre que canta como loca con el estereo del coche a todo volumen cuando escucha a los Foo Fighters...

Creo que va a pasar mucho tiempo y yo voy a seguir esperando que se le baje la pila al hámster loco que habita en mi cabeza. Estas ideas locochonas me siguen llegando... Hasta regresé a la escuela a sufrir con tareas... Y por puro gusto! 

Lo único que extraño de tener 16 es... Pues en realidad no extraño nada! Je! 

lunes, 1 de octubre de 2012

La hormona adolescente ataca de nuevo.

Si hace quince años alguien me hubiera dicho que pasando los 30 iba a estar en una de las etapas  más emocionantes de mi vida, me hubiera carcajeado en su cara.

Últimamente el sentido que tengo del tiempo se ha distorsionado bien raro; para empezar eso de que la edad es mental cada vez me queda más claro. Cuando tenía 25, me sentía súper ñora. No sé si por que 10 kilos de ricas garnachas acumuladas en mi cuerpecito eran las culpables, o porque con un marido, una hija y una casa creía que hasta ahí había llegado mi época de destrampe juvenil, jaja.

Y es que en mis épocas de inocente pubertad era mucho más sencillo eso de las relaciones de pareja: te gustaba un niño, le gustabas y "andaban". Hasta que alguno de los dos se aburría y "cortabas". O llegara alguien más vivo y diera "baje". Pero todo era bastante claro. 

Eso ya es cosa del pasado: ya no "andamos"; "salimos". Y aunque puede llegar a ser muy confuso, tiene ese espíritu de comodidad que lo hace tan atractivo. Nos limitamos a no hacer compromisos, simplemente es el hoy y ahora; dejamos de "batallar".

Por eso a veces me dan ganas de enamorarme. Pero me acuerdo de que me llegaba el apendejamiento y es cuando me arrepiento. Si, hoy estoy en una de esas etapas de reina del drama. Y se lo debo a mi amiga Hilda, esa telefonitis que suele darnos a las 5 de la tarde tiene sus consecuencias. 

De todas formas no es tan malo que nos rompan el corazón en miles de pedacitos... Esa sensación de que estoy viva y todavía pueden gustarme las cursilerías de adolescente no va a cambiar aunque llegue a los 80!